Yoga y Meditación
La meditación es el tónico nervioso y mental más poderoso. La
energía divina fluye libremente en el adepto durante la
meditación, ejerce una influencia benigna en la mente, los
nervios, los órganos sensoriales y el cuerpo. Abre la puerta a
un conocimiento intuitivo y reinos de dicha eterna. La mente se
vuelve calma y firme.
Uno no puede aprender a meditar, no más de lo que uno puede
aprender a dormir. Uno falla en ambas situaciones.
Pero hay ciertos puntos a tener en cuenta relacionados con las
técnicas y estados de la meditación:
a. Debes establecer un ordenamiento para tus prácticas de
meditación.
b. Las horas más efectivas son al amanecer y al
atardecer, cuando la atmósfera se carga con una fuerza
espiritual especial.
Si no es posible sentarse a meditar a estas horas, elige una
hora en la que no estés involucrado con actividades diarias, una
hora donde la mente esté apta para serenarse.
c. Selecciona tu orientación.
Cuando te sientes, mira hacia el norte o hacia el estepara poder
tomar ventaja de las vibraciones magnéticas favorables.
Siéntate en una postura firme, confortable, las piernas
cruzadas, la columna y el cuello erguidos sin tensiones.
d. Regula la respiración conscientemente. Comienza con
cinco minutos de respiración abdominal profunda para llevar
oxígeno al cerebro. Luego alentece el ritmo hasta hacerlo
imperceptible.
e. Mantén la respiración rítmica.
La regularidad en la respiración regula también el fluir del
Prana, la energía vital.
f. Debes permitir que la mente divague al comienzo.
Saltara de un lado a otro, pero eventualmente se volverá
concentrada, junto con la concentración de Prana.
g. Elige un punto de concentración en el cual la mente
pueda
descansar.
Para las personas que son de naturaleza intelectual, será el
Ajna Chakra, el punto entre las cejas. Para las personas más
emocionales, se usa el Anahata o Chakra del Corazón. Una vez
que, con ánimo sereno, has elegido un punto de concentración, no
lo cambies nunca. Concéntrate en un objeto neutral o elevado,
manteniendo esa imagen en el punto de concentración. Si usas un
Mantra, repítelo mentalmente, y coordina la repetición con la
respiración. Si no tienes un Mantra personal, utiliza Om. A
pesar de que la repetición mental es más poderosa, el mantra
puede repetirse en forma audible si uno comienza a sentirse
soñoliento.
Nunca cambies el Mantra. La repetición llevará al pensamiento
puro, en el cual la vibración del sonido se une con la
repetición mental, sin conciencia del significado. La repetición
audible progresa y lleva a la repetición mental, de allí a la
repetición telepática, y luego al pensamiento puro.
h. Si meditas por media hora, una hora en forma diaria,
serás capaz de enfrentar la vida con paz y fortaleza espiritual.


